sábado, 7 de julio de 2012

El mar que llevo dentro



Me gustaría dedicar esta página a compartir con vosotros todos los poemas que escribí bajo el título de "El mar que llevo dentro"
Autora: Rosa  Fernández  Salamanca.
Dep Legal: MU-2231-2007
Reservados los derechos de autor

                     
"EL MAR QUE LLEVO 
DENTRO"
                                     

Ilustración de cubierta: José Ignacio Pérez Albericio
Rosa Fernández Salamanca. Pseudónimo: Caman Lasa.


A las personas que cantan al corazón
de la hierba, que se refugian en las estrellas 
y me enamoran el alma, 
a las que descubren el mar
tierra adentro...
            y a un corazón alado.
                                                     Rosa

                                                                       PRÓLOGO

Es difícil recordar cuando descubrí a Caman Lasa pero tengo la sensación de que siempre estuvo ahí, viviendo entre las páginas de un viejo libro llamado "Las mil mejores poesías".

Se alimentó durante mucho tiempo de los versos que mi madre escribía para mí y de otros muchos que asiduamente me recitaba. Así fue cómo conoció al Piyayo y se enteró de La Profecía de las lenguas de doble filo, paseó de la mano de los Álvarez Quintero por un jardín sonriente, soñó al igual que Machado que tenía a Dios en su corazón y se enamoró de Gustavo Adolfo Bécquer en el ángulo oscuro.
Cuando quería llorar, no lloraba y a veces lloraba sin querer y siempre se sintió atraída por la voz del contrabajo en "A ti, única" (Quinteto de la luna y el mar).
Ahora sé que Caman Lasa se vino a vivir conmigo el día que heredé aquel libro, y lo hizo desnuda, sin complejos, con el corazón al descubierto y asomado su yo, empeñada en vivir el sueño de ser polvo enamorado.
                                                            Rosa Fernández Salamanca


INTRODUCCIÓN

Una persona muy cercana a mí, que me suele mandar pequeños dardos para reflexionar me dijo hace poco que publicar este libro podría ser un acto de alimentación del ego. Por supuesto, comprendí que me buscaba y salí a su encuentro.

Una obra poética impecable desde el punto de vista literario alimentaría mi ego, pero en este caso no sólo no es así, sino que se acerca peligrosamente al extremo opuesto.
Su existencia está basada en la expresión de un sentimiento, síntoma de estabilidad emocional, necesaria para lograr un equilibrio en el marco de una vida sana.

La mayoría de las veces nos ocultamos porque somos conscientes de lo vulnerables que nos volvemos a los ojos de los demás, del miedo que nos da no ser aceptados y si voy más allá, no correspondidos. Sin embargo, si con algún verso de este libro soy capaz de transmitir a mi pareja que lo que sólo era un proyecto hace veinte años es hoy una realidad que sigue latiendo, si mi madre se da por enterada de que mis ladridos de perro los heredé de mi padre pero que toda mi sensibilidad se la debo a ella...entonces, habrá valido la pena sacarlos a pasear.

Si con algún verso llegara al corazón de mi tertuliana del alma, agradeciéndole el mensaje que me manda en el momento justo que empiezo a decaer, si con ellos pudiera expresarle a esa amiga que se fue, que me siento en deuda con ella  y que estoy a su lado porque sé perfectamente lo que duele la mirada en bajamar...entonces, tendría sentido mostrar mi talón de Aquiles.

Por último, es mi intención exteriorizar a un amigo lo que significa su amistad, expresarle, que aunque todos elegimos libremente un sitio en la vida, por suerte para mí los sentimientos no tienen nada que elegir, caben todos en el corazón que al querer aleja las fronteras que la sinrazón impone. 

Entonces...no es el ego el que crece sino que decrece en beneficio de la emoción, del sentimiento, de la persona.




Índice de Poemas.... Página en elaboración. Sin terminar.


EL MAR QUE LLEVO DENTRO

Me siento a mirarlo y me parece un milagro
cómo cambia de forma a su gusto y a su antojo,
ayer lo recuerdo agitado y salvaje,
hoy, paz y calma ante mis ojos.

Y se cuela en el alma de hombres
de honor y gran coraje, pescadores humildes
marinos, piratas y salvajes.

Y nunca es igual y siempre es el mismo,
¡cuánto más lo miras, más lo conoces!
y ¡cuánto más lo conoces más te asusta!
y aun así lo amas y lo admiras.

Te atrapa, te engatusa, te da, te quita,
te trae y te lleva con un vaivén
que te adormece, te gana, te vence,
te estremece y nunca lo olvidas.

Si amas, ya lo sabes;
el Amor es el Mar que llevas dentro,
te gana, te vence, te estremece,
y nunca lo olvidas.

Te trae y te lleva, te da y te quita,
te engatusa, te atrapa,
¡cuanto más lo conoces mas te asusta!
y aun así lo amas y lo admiras.

Y aman todos; marinos, piratas y salvajes,
y se cuela en el alma ante tus ojos
adoptando la forma que quiere
“Es un capricho de Dios”
                                   es un antojo.
      


PUEDO RESPIRARTE


Te siento tan cerca
que puedo
                  respirarte,
te adivino tras de mí,
sombra de mi sombra,
andando
               sobre mojado;
mis huellas, son tus pasos,
mis estelas,
                tatuajes
de tu corazón descalzo.

Puedo respirarte,
oigo
              tu batir de alas
 mirando al cielo,
intuyo
         tus versos ocultos
bajo encajes de dolor,
requiebros
            no paridos
cortejos incorpóreos,
crisálidas
             que se duelen
recordando el ayer,

mariposas de seda
en corazón
                de mudanza,
capullos hendidos
con jarabe de hiel.




LA PRIMAVERA SE ADELANTA

Amor mío, este año la primavera se adelanta
va muriendo la nieve lentamente,
va perdiendo el color albo la montaña.

La ladera despierta vestida de verde,
el cáliz dormido suave se abre
y el frío invierno ante mis ojos se pierde.

La lluvia perdona, olvida su ira,
moja los árboles con tiernas lágrimas,
perlas transparentes que a la mañana
me acercan el olor a tierra, a hierba mojada.

Y abro la ventana y todo es distinto,
cambia el color, muda el paisaje
pero siempre es igual tu mirada.

Pasión, amistad, amor y calma
son los colores, los sabores,
las cuatro estaciones del alma,
cuál de ellas mejor, cuál mas deseada.

La Naturaleza las alterna,
yo, de todas enamorada.

Amor mío, este año la primavera se adelanta.




                                       
DESPERTAR


Cuando oigas                                            
                el crujir                                                    
de las hojas secas                                     
en el suelo,                                                
el fluir del agua,                             
el deslizar del río…

Cuando oigas
el mensaje de La Estrella,
el silencio de un bonsái,
la tortura,
ante las manos
                 que lo rinden…

Cuando oigas                             
el roce de las nubes
                en el cielo,
más fuerte
               si cabe,
que el bramar del viento
en la gris ventisca…  
                          
Entonces oirás
el palpitar, el aleteo,
el bombear
          de la sangre,                                 
el latir de unas manos,
el temblar
          de mi sonrisa.

 Se abrirán tus ojos
al sudor de las hojas,
al recuerdo del agua
al alboroto del río,

sentirás la brisa
          sobre tu cara,

y se abrirán las flores.



AMORES QUE MOJAN LA TIERRA

Como acompaña la sombra al soto
y vuelve al atardecer el pájaro al nido.

Como retorna la estación cada año,
la flor, el fruto, el agua al río.

Como besa al ocaso el sol la linde
donde cielo y tierra se confunden;

Sé que en la próxima vida
este amor tan testarudo, resurgirá
del polvo y volverá a doler;

con la certeza del devenir de todo ciclo,
bajo el axioma: yo siempre te amaré.

Y sé que cada vida de las que viva
serán tuyos mis sueños,
privado box, donde cicatrizan mis heridas.

Y este viajar de almas peregrinas
mojará la tierra,
y los versos que corren por mis venas
mancharán de rojo las raíces profundas
que tanto duelen y sangran mis poemas.



                                   
PRÉSTAMO DE CORAZONES

Préstame tu corazón,
¡préstamelo!
para sentir
           lo que tú sientes,
y mirar con tus ojos
cada amanecer,

vivir cada pulso
          de tus emociones,
sístole y diástole,
de tus risas
          y tus llantos percusiones.

Batallas no libradas,
cruzadas que despiertan
poemas
         en tus labios,
y en ese instante me recreo
en tu infinito ser.

Palabras que recobran
almas dormidas,
despertares de memoria,
ojos, que una vez que miran,
nunca olvidan
si te vuelven a ver.

¡Préstame tu corazón!
y yo, te prestaré el mío,
y así sabrás
          lo que siento
cuando por fin te veo…
…cuando por fin te miro.





NOSTALGIA


Se me distrae
el alma
cada atardecer;
nostalgia de ti
              deambula
entre rojos y amarillos,
y sobre la hierba,
la noche
              me sorprende
respirando el ayer.

El mismo azul
              de mar,
el mismo rojo cielo,
ni el sol puede evitar,
rendirse
             a la hierba verde.
Me absorbe el paisaje
que en mis manos
se adormece,
pero el tiempo
            queda atrás,
tu imagen en mi retina
se pierde,
como se pierde el verde
cuando anochece.






LAZOS QUE NO ATAN


Palabras ocultas
en el fondo de un baúl,
llenas de polvo
y olvidadas,

surgen de repente
creando lazos que no atan
pero amarran fuerte
dos almas;

dos salvajes en el tiempo,
en la distancia,
dos corazones que buscan,
que lloran,
pero nunca callan.



ME PRENDES

Abrazada a ti
y al secretar
            de tu historia,
a tu leyenda,
a tu recio tallo,
sensible al afecto humano,
a tu sabio tronco
que acalla el grito
y graba la caricia
            en tu memoria.

Se me abre el corazón
cuando derramas
tus lágrimas
            de resina,
cuando penas
            con llanto quedo,
lento y suave,
            imperceptible,
cuando soportas las tormentas
y te entregas
                      al viento…

Abrazada a ti,
tu esencia blanca
fluye por tus yemas,
como tesoro que yo almaceno
en la palma
             de mis manos,
y recaudo con la yema
            de mis dedos.

Me prendes,
y mis sueños atrapados quedan
bajo la fronda de tus ramas.

Y todavía, no sé
dónde hay más belleza;
¡si en el brotar de tu savia
o en tus raíces profundas!




LA MIRADA DE LA AMISTAD

 ¿Alguna vez has sentido, una mirada
que te abre cada vez que te mira?
Yo sí.
Y me siento profundamente feliz
de tener cerca a la persona que lo hace.

…Pero ahora tengo un problema;
sé que mis brazos darán para abrazarte
pero no sé, si mi corazón resistirá
la emoción que siente cada vez que lo desnudas.

Ni si este dique aguantará, la crecida del agua
tras las lluvias de primavera,
lluvias, de miradas que te desnudan el alma
y de abrazos que te inundan la mirada.

Es demasiado caudal
para este embalse tan pequeño,
y me falta entereza para alzarme
muro de contención.

¡Dios!
abre la presa y que este río de aguas claras,
virgen de corazón y sentimiento,
siga fluyendo por su cauce natural
hasta llegar al mar,…al mar que llevo dentro.





REGALOS

Me estremezco
              verso a verso
andando sobre tus campos,
grano a grano,
             tierra a tierra,
polvo de tus despertares,
de tus sueños y letargos,
de amores florecientes
al calor de tus manos,
frutos de ayer,
madrigales de lirios
trotando
            sobre tus prados.

¡Vértigo! de asomarme
 al balcón de tus recuerdos,
a tus mañanas y amaneceres,
a tus ocasos, a tus caricias…

a tus lágrimas grabadas
en la retina a fuego,

porque en ese instante en la mirada
un verso es una vida,
y tu vida me regalas
cada vez que me miras.


A UNA HOJA DE PAPEL

Porque sólo tú eres testigo
de las palabras de amor
que dos amantes a escondidas se mandan,
de sus desengaños amorosos
causantes del dolor,
de unas lágrimas derramadas
sobre tinta emborronada…

Porque sólo tú te llevas
los más ocultos secretos,
citas de amor, que arden
en el más sutil silencio,
llama roja
que convierte la pasión en fuego,
y al final sólo es humo
lo que queda en el recuerdo…

Porque guardas en ti
los versos y rimas creados,
por jóvenes y adolescentes…

por eso me dirijo a ti
en esta noche embrujada
para que me inspires un mensaje,
una palabra, un canto
que haga comprender
al que mi poema espera
que es mi amor, mi vida,
que le estoy amando.



SENTIMIENTOS SILVESTRES

En lo más profundo de uno,
viven sentimientos cautivos
en un pozo de agua dulce,
agua en tierras de otros,
tierras que tienen dueño y nombre propio.

Son pequeños arbustos que nacen en el pecho,
que florecen en tu boca
libres como el viento,
ajenos a contratos o arrendamientos.

Silvestres, como la jara, la lila y el lentisco,
buscan con ímpetu, su trocito de cielo,
pelean con otros su arraigo en el suelo.

A veces, crecen por error
en tierras equivocadas,
sin abonos, sin fertilizantes,
expuestos a las plagas,
nadie los fumiga, los alienta
y aun así, sobreviven:

calmando su sed en tierras de otros
en tierras que tienen dueño y nombre propio.




PULSO ENTRE MAR Y VIENTO


Hoy está la playa salvaje,
 los pies descalzos en la arena,
 la resaca se lleva mis pasos,
borra mis huellas.

Me gusta sentarme en la orilla
y ver romper las olas,
adivinar lo que sienten,
por qué lloran.

Pierdo la mirada en el mar.

Este mar, que me habla sin palabras
me viene a buscar,
 salpica mis pies con rabia.

 Creo, que me quiere contar su historia,
 una confidencia de amor
 que le brota del corazón
 y escapa por su boca.

Y mientras, a lo lejos…un barco velero
 pone rumbo a otras tierras,
 acariciando otras aguas
 al tiempo que iza sus velas.
 Deja atrás el puerto de Cabo Palos,
 sus noches de luna llena,
 cuando acariciaba el Mar Mediterráneo
 y besaba las playas de Cartagena.

 Escucho una voz:
-Todo listo, Capitán. Fuerte viento por la popa.
-¡Amarren cabos, larguen velas…!

Soy testigo, es un pulso entre mar y viento,
el uno tirando hacia fuera, la otra,
hacia tierra adentro.

Comprendo que la mar esté furiosa;
no está dispuesta, a dejar a su amado
a merced de los vientos.




PARA TI

Para ti sueño…
una mirada prendida
en el llorar del sauce,

un anhelo callado
polvo de estrella fugaz,

el latir primero
de un corazón que nace,

y un sorprender
                    al vuelo
el caer de un jazmín.

Una ternura escudera,
un abrazo eterno,
un mirar sin fin.

Un continuo renacer
                    a la vida,
un indeleble roce,
un reamar sin reserva
                    para ti.

Para ti sueño…
 …sueño, ser para ti.


EL CIELO SOBRE MÍ

El cielo sobre mí,
y la noche estrellada.

La luna,
centinela de guardia,
custodia este corazón
cautivo,
que al descuido,
abre empalizadas y escapa
con sus alas blancas.

Corre por los verdes valles
y los tiernos prados,
incesante,
busca el apacible arroyo
donde aquel día
se asomaron tus ojos
para beber de sus aguas.

Aguas frescas y cristalinas
donde calmar su sed,
sofocar sus ansias,
donde revivir tu imagen
en esta noche celeste,
en esta noche estrellada.



 CELOS DE ELLA

Tú estás ahí acariciando el viento,
inhalando este soplo que preciso
para seguir viviendo.

Te meces en sus brazos,
 le rozas con tus labios,
¡cómo envidio el aire que respiras,
 todo cuánto miras!

Un horizonte nuevo color esmeralda,
una tierra fértil que abraza tus raíces
cada día más profundas, más felices.

Galanteas con el cálido céfiro
que llega a ti, como suspiro de aliento,
el mismo que me está faltando
el mismo que me está doliendo.

Ahí fuera tú, amando.
aquí dentro yo, sufriendo.
Doliéndome cada brisa que respiras
punzando tus verdes ramas mis heridas.

Tras el cristal te observo…

Hojas grandes y alargadas
verde oscuro a la mirada,

desde aquí abajo descubro
quizás igual que él, tu precioso envés,
gris plata.

-¡Jardinero! ¿por qué le llaman árbol de fuego?
Mejor no me lo diga.
Cumpla con sus funciones y tale la grevilla.

Este roble sedoso
hace sombra en mi ventana,
no deja entrar la luz
ni el aire fresco de la mañana.




SUEÑOS DE MOLINO

Sueña el molino que es buque
sobre mares y océanos,
blancas manchas de óleo
surcando lienzos azules.

Son sus aspas grandes velas
que al contacto con el viento
surcan las aguas añiles
que le apetecen en sueños.

Se aventura mar adentro
cegado en su delirio,
por rozar otra boca
fruto del desvarío.

Y en su quimera la roza,
y en su silencio la besa,
llevando con él sus cruces
las mismas, que en el mar le pesan.

Asoma el alba
y el molino despierta
otra vez con el ancla en tierra
y las aspas secas;
apegado a sus raíces y a sus campos…
de día vive, de noche sueña.



COMO TUS OJOS

Si tuviera en mis manos un pincel,
una paleta y unos lienzos,
no dudaría
en pintar el mar tierra adentro;

en el corazón del hombre que ama,
donde se quedan las huellas
y se graban las palabras.

Allí donde la arena es blanca
y conserva en sus entrañas
la intimidad de amores vírgenes,
la inocencia de furtivas miradas.

Si tuviera los ojos del artista
pintaría para él, marinas agitadas
bajo los rayos sonrojados de sol;
las mismas que agitan mi cuerpo
y me arrastran hasta sus playas.

Aguas azuladas o verdes,
donde los amores se esconden
y los fuegos se apagan,

como tus ojos, Marina,
que aún parece que me hablan…



 DUELE LA MAR CUANDO SE MARCHA

Siempre imaginé
el mar
         tierra adentro,
en el corazón
de la persona que ama,
donde las huellas
         se quedan
y las palabras se graban.

Océanos de sentimientos
buscando sitio
         en tierra firme,
para arraigarse como seres vivos
y echar raíces
         como si fueran plantas.

Mares de emociones
que te agitan las entrañas,
mareas,
que zarandean tu cuerpo,
y te arrojan contra las rocas
cuando te bañas.

Lágrimas
que enrojecen tus ojos
por la sal que contienen.

 Sentimientos
que al mojarte duelen,
como duele la mirada
           en bajamar,
como duele la mar
          cuando se marcha.



GOTAS EN EL CRISTAL

Caían gotas por el cristal de la ventana,
lánguidos caminos de deseos incontrolados,
bajaban len
                    ta
                         mente dos mundos enlazados
haciéndose promesas para mañana.

                                
Todavía siento en mí el calor de aquella hoguera
dos cuerpos encendidos vibrando en melodía,
dos almas que desean juntas ver el nuevo día
formando un solo fuego y mientras tanto llueve fuera.

                                
De pronto, casi dormido, te sorprende el crepúsculo
que te ilumina un maravilloso día otoñal,
unos ojos miran el ventanal con disimulo
y ya no llueve, ya no hay gotas en el cristal.




SOMBRAS EN EL CORAZÓN


Está en sombras mi corazón.
Cae sobre el tejado la lluvia
en esta noche fría.

Aporrea con vigor la claraboya,
quiere entrar en mi oscura habitación
bruscamente iluminada
por este haz de luz
que un rayo me regala.

Es sólo un instante,
un destello luminoso que me recuerda
que la vida continúa en otra parte.

…Pero la lluvia sigue ahí,
buscando la fisura por donde colarse.

Está de duelo mi corazón,
pero no dejaré que esta lluvia me moje
trincaré las portezuelas y contendré las lágrimas.





RESPIRACIONES

 Hay respiraciones             
que dibujan
dunas en la arena
y embates en el mar
con su aliento,
vidas que dan relieve
a paisajes desabridos
creando cerros
                donde llanuras,
cordilleras donde valles
con el deslizar
                 de sus dedos.

Hay sollozos,
que bautizan campos
con sus lágrimas
                de labranza,
miradas que retardan
el último albor,
caricias que despiertan
la flor de madrugada…

personas que cantan
al corazón
             de la hierba
que se refugian
             en las estrellas
 y me enamoran el alma.
          


EL ACANTILADO

  Chocan las olas
contra el acantilado.


Se estrellan
presas de una fuerza irrefrenable,
un deseo desmedido por querer acelerar
el proceso de erosión;

filtrarse por las grietas y alcanzar,
las zonas profundas e íntimas
del corazón de la roca.

Irrumpir su intimidad un instante,
desaparecer después, dejando una huella
con dulce sabor a sal en su boca.

Son en su encuentro, ímpetu de pasión,
explosión de llanto y desconsuelo.

Fieles, puntuales, algo cambia cada vez
que se produce una cita,
inapreciable a la vista, sensible al ser
que mira el paisaje
con dominio del tiempo, sin prisa.

Tú el acantilado, yo la ola
que muere a tu lado.    

Mis poemas: Dep Legal: Mu-2231-2007
Continuaré....

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Herbalife. Información para clientes o emprendedores. Juan Carlos: juancarlos_car@live.com